lunes, 31 de agosto de 2015

Vales caducados.


La dureza de mi coraza
y la debilidad de mi corazón,
no evitan que mi cerebro
interrumpa la celebración
que nunca debió acontecer.

(No me preguntéis porqué)

Por esta vez únicamente te pediré,
que seas mi guía en la senda
por la que JAMÁS caminé.

Ante tal presión nunca me vi,
y los ojos como platos
hasta el amanecer,

lágrimas en mis manos
que descienden hasta mis pies.


Como el agobio te ciega
y aparta de la realidad,
pesimismo asimilado
debido a la fragilidad
de las pequeñas personas
que no saben manejar
con sus sueños rotos
y las medias abarrotadas de carreras...


QUE NO QUIEREN HACER.


Att: Quien no sabe lo que quiere.

1 comentario:

  1. Es bueno porque transmite muchos sentientos y debilidad en la propia fuerza de las palabras. Esa coraza a veces se quiebra ante un simple suspiro. Felicidades y sigue así.

    ResponderEliminar