Algo bonito, algo idílico,
algo que tú y yo nunca tendremos
o que siempre fuimos
pero a nuestra manera,
de película hollywoodiense,
de joder y joderse.
Coincidir en caer para levantarse,
para no hacernos tanto daño,
porque nunca luchamos en vano, (la cabeza bien arriba)
frente a frente,
codo con codo,
armados y degollados.
(fin del juego)
Tú esperas, callas y aguardas
yo arranco, acojo y destrozo,
enciendo y apago,
prendo y desciendo,
vuelo y sueño,
duermo y te observo.
En tu mesa de trabajo
bajo tus sábanas escondida
desnuda pero vestida
esperando tu mirada,
que como si de una llamada se tratara,
me pone en pie e incita a caminar,
a marcharme a otro lugar;
no quieres que esté ahí
porque sin mí no te cuestionas
(COMO PERSONA)
(COMO PERSONA)
no te enfrentas al espejo
y a tus defectos
y no piensas en no saber amar
porque tiendes a hacerlo.
Att: La chica del segundo intento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario