lunes, 7 de septiembre de 2015

Tendencia romántica fallida.


Algo bonito, algo idílico,
algo que tú y yo nunca tendremos
o que siempre fuimos
pero a nuestra manera,
de película hollywoodiense,
de joder y joderse.

Coincidir en caer para levantarse,
para no hacernos tanto daño,
porque nunca luchamos en vano, (la cabeza bien arriba)
frente a frente,
codo con codo,
armados y degollados.


(fin del juego)
Tú esperas, callas y aguardas
yo arranco, acojo y destrozo,
enciendo y apago,
prendo y desciendo,
vuelo y sueño,
duermo y te observo.

En tu mesa de trabajo
bajo tus sábanas escondida
desnuda pero vestida
esperando tu mirada,
que como si de una llamada se tratara,
me pone en pie e incita a caminar,
a marcharme a otro lugar;

no quieres que esté ahí
porque sin mí no te cuestionas
(COMO PERSONA)
no te enfrentas al espejo
y a tus defectos
y no piensas en no saber amar
porque tiendes a hacerlo.



Att: La chica del segundo intento.

lunes, 31 de agosto de 2015

Vales caducados.


La dureza de mi coraza
y la debilidad de mi corazón,
no evitan que mi cerebro
interrumpa la celebración
que nunca debió acontecer.

(No me preguntéis porqué)

Por esta vez únicamente te pediré,
que seas mi guía en la senda
por la que JAMÁS caminé.

Ante tal presión nunca me vi,
y los ojos como platos
hasta el amanecer,

lágrimas en mis manos
que descienden hasta mis pies.


Como el agobio te ciega
y aparta de la realidad,
pesimismo asimilado
debido a la fragilidad
de las pequeñas personas
que no saben manejar
con sus sueños rotos
y las medias abarrotadas de carreras...


QUE NO QUIEREN HACER.


Att: Quien no sabe lo que quiere.

lunes, 10 de agosto de 2015

Tarro de moscas.


Llegas y aprietas fuertemente contra mi,
abres mi mente, agilizas el proceso,
relees entre mis lineas,
acaricias mi espalda
y besas mis pequeñas manos,
pero nunca es suficiente.

Mi mente opuesta
de nuevo la lucha interna
de ser quien soy
de luz y magia
de ti quitándome la falda.

Llegas y desbordas
cual marea que arrasa mis murallas,
como el huracán que agita mis migrañas,
como la melodía incendiaria
que prende bosques,
que retira las cenizas de lo que antes quedaba...

Y como no, volvemos a las andadas.

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Paso tras paso,
camino tras montaña,
atardece en mis recuerdos
y oscurezco en tu mirada.

Y es que en mi, las emociones chocan,
congregan todo tipo de dolor acumulable,
toda felicidad prometida
preservada en un pequeño tarro de cristal,
donde las moscas luchan
por encontrar la salida,

que como tú, en mi no encuentras.



Att: Alicia encadenada.

lunes, 1 de junio de 2015

Intocable, tiempo tú que vuelas.

Intocable, tiempo tú que vuelas.
Vacío, insustancial, impreso e impactante,
enumeración de conceptos desdeñables,
que escapan de toda comprensión,
atroz y partidaria de un despliegue de sentimientos,
fácilmente quebrantables,
ante tu apuesta presencia
y tu fragancia magnánima

Complejidad en la creación, (de estados de ensoñación)
sonoridad parcialmente desterrada
del sueño de tu vida,
ya marchito de estas tierras,
puesto que aquello que parece imposible (inalcanzable)
se torna en una constante rotación,
de disección humana.

¿Disección? Como si no fuera totalmente necesario,
como sinónimo de comienzo,
de empezar desde cero,
de crecer como persona
y florecer del apagado tiesto,
de unos pies atados,
en una sociedad asfixiante
que rima por rimar
y nunca mira hacia atrás.

Intocable, tiempo tú que vuelas,
cuantas envidias despiertas a tu paso,
cuanto daño haces a los inocentes,
aquellos creyentes indolentes,
que creen en la salvación,
y en la pérdida del dolor
al rozar sus manos en tu concepto infinito.



Att: EL pasado.

domingo, 24 de mayo de 2015

La lucha de los errantes


Miedo, cinco letras, una palabra y mil significados.
¿Pero miedo de qué, a qué, cómo y por qué?
Sigues esperando mi respuesta,
que inconexa te atormenta.
No quiero desvelarte mis secretos,
que te atormentes por completo
y desaparezcas, efímero entre estrellas;
quiero seguir desnudándome a los pies de tu cama,
y que aparezca el mañana por tu ventana.

Miedo a soñar demasiado (y muy alto),
a vivir en el pasado,
a no dejar de hacerme daño,
a luchar contra mi engaño,
a que desvanezcas por mi tejado,
a que no pares por mis pestañas
a que no te quedes a mi lado,

a no hacerte reír como antes,
a que no tiembles al mirarme,
a que tus ojos no pidan a gritos los míos,
a que tu piel no desespere al tocarme.

Y a que lo entrañable que tenemos, acabe con nosotros,
como acabaron en otras guerras,
luchadores derrotados,
asfixiados y amputados de su más valiosa pertenencia,
la vida misma cuando llora, cuando ríe y cuando ama,
cuando sientes,
y que cuando acaba parezca suficiente.

Porque contigo todo gira, corre, navega y vuela,
porque a tu lado es todo veloz, ágil y frágil,
con predisposición a romperse,
déjame temerte.




Att: Ataque de pánico

lunes, 11 de mayo de 2015

Narcolepsia

Encontré un camino que no era mío,
lúgubre paraje aquel por el que pisas,

mis pies descalzos sobre el barro,
el olor a humedad marchita y el césped mojado.

Las estrellas tintineantes,
como el funambulista del alambre,
aquel que critica sin mirar,
que regala su magia sin pensar,
en como, por qué, ni quién lo dirá,
que traspasa a ciegas la ciudad.

Abrazando las farolas incandescentes
recién encendidas y que pronto iluminarán,
el fuego de tus ojos,

y a su vez,

cesará,

la luz del inmenso mar.


Marabunta de hastío, de sociedades repletas,
rebosantes y faltas de comprensión,
de amor propio y pasión,
por la búsqueda de algo mejor.


Att: Llegando a un sitio pero no aquí.

jueves, 7 de mayo de 2015

Huesos



En el juego como en el amor,
no todo impresiona,
siempre habrá mentirosos y mentidos,
rotos y descosidos,

adueñados de la guerra,
intrínseca al ser sintiente,
adintelada en un marco de lujoso cristal,
pero podrida y ensuciada de perversidad.

Siento querer verte,
y acecharte en tu piso,
siento vivir delante,
del abrigo de tu nido.

Me rodeas de incertidumbre,
me pesas en el alma,
facilitas lo factible,
y dificultas lo indecible.

La rima no aparece,
al buscar en mil recuerdos,
donde antes estaba otro,
donde el daño hizo mella,
y donde ahora, sólo apareces tú,
ceñido a mi ombligo,
besando mis heridas,
durmiendo a mi lado,
viviendo tan deprisa.



Att: Narcótica