Si cuando me miras a los ojos,
tu mirada se refleja,
si cuando me tocas,
tu húmedo y jadeante cuerpo me aprieta;
que la luna no deslumbre,
no supone ningún problema,
puesto que el resplandor de tu alma,
reblandece todas mis penas,
y embriaga,
hasta la más inocente de mis venas.
Como un buen vino antes de ser descorchado,
como cuando follábamos enfadados.
Att: Inteligencia artificial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario