martes, 31 de marzo de 2015

Canción repetida.


Maldita musa que no me deja acabar,
todo aquello que nunca empecé.
Tú lo llamabas falta de voluntad,
yo insuficiente lucidez.

_______________________



Ese caos fugaz, estrellado,
acompañado de una desidia que no me pertenece,
que no me corresponde;
de un fuego que me quema las entrañas,
de trescientos mil libros sin terminar,
de otros miles por empezar.

De una mente perversa, acabada,
azotada por el viento de la duda,
que se retroalimenta de mi pasado,
que no me permite mirar hacia otro lado,
que sueña sin estar dormida,
que delira sin terminar de estar despierta.

Y mientras,
la locura anárquica de mi cabeza,
tratando de echarte de menos,
únicamente consiguiendo echarte de más.



Att: Silencios incómodos, espacios dañinos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario